Susan Boyle

La narrativa evolutiva del pop produce sus propios criterios. En los últimos 18 meses la propia historia del pop ha dado un giro en algunos puntos asombrosos. Ha sido un momento especial en particular.
Sólo hay una estrella destacada en esta época y para la cual es absolutamente imposible descifrar tal momento trascendental de gloria. Un paso al frente, Susan Boyle. Susan es de un diminuto estado irlandés, tímida, devota Cristiana y con una increíble voz. Sí, Susan era una figura nueva lista para su acercamiento cultural, incluso a la edad de 50 años.
“Ahora estoy mucho más ocupada de lo que estaba antes”, declara la Señora Boyle. “He conocido una gran cantidad de gente nueva y he sido lo suficientemente afortunada de haber podido conocer a algunos de mis ídolos. Cuando mi ídolo de la niñez, Donny Osmond me habló de tu a tu, fue una experiencia muy humillante.” Habla de su dueto en emisión con West End y la figura de Broadway Elaine Page, como algo para resaltar.
“Fue increíble. Cantar con ella en mi especial de TV fue tan emocionante porque siempre cantaba sus canciones en casa. Encontrarse de repente en tarima con alguien así es realmente importante. Mi día a día está muy ocupado ahora.
Las estadísticas alrededor de Susan Boyle son un testimonio edificante de cómo una mujer del común, escaló los dominios de lo extraordinario, sin caer en las trampas del exceso del pop. Luego de haberse convertido en una sensación en Internet a raíz de los tres minutos al aire en el horario de mayor audiencia en la TV, su actuación en Britain’s Got Talent culminó con 500 millones de clicks en Youtube. Si los santo y señas del siglo 21 han sido ‘reality’ y ‘celebridad’, Susan Boyle estaría accidentalmente en la intersección de ambas. Ninguno de los olvidados personajes británicos ha tenido tanta recordación como ella.
Su álbum debut ‘I Dreamed a Dream’ creó una línea directa con el panorama internacional a la velocidad de un tren de carga japonés. Se convirtió de ser el álbum más pedido con antelación en la historia de Amazon, al debut más velozmente vendido a nivel global en tan solo semanas. Hubo algo en la voz y la personalidad de Boyle, una mujer que se puede definir con la palabra ‘provinciana’, que cautivó al extraño gusto internacional. Número uno en 21 países incluyendo EUA, Reino Unido, Canadá, Australia, Argentina, Corea, Tailandia, Singapur, Suráfrica, Grecia, Bélgica, Alemania y México. Ella sigue siendo la misma a pesar de las estadísticas. “El dinero no significa nada para mi” dice, “mi manager siempre me pregunta si quiero saber mi posición en los listados y cuánto he vendido, pero eso a mi no me interesa. Todo el mundo sabe que el dinero no te hace feliz.” Conste que el álbum de Susan Boyle ya casi llega a 10 millones de copias vendidas a nivel mundial.
Por su propio bien, La señora Boyle se ha vuelto ambivalente debido a la aplastante cantidad de gente que la sigue gracias a su talento. “Cuando me subo en el bus para ir a Livingstone, a veces tengo que devolverme”, dice, “Tengo mucho reconocimiento en la calle, lo cual es bastante extraño para mi. La mayoría de la gente es muy amable conmigo. Recibo muchos cumplidos respecto a mi álbum y la verdad casi no sé que decirle a la gente.
Si los beneficios económicos de esta increíble historia moderna de fama tienen poco encanto, el cambio que ha tenido la vida de Susan si lo tiene. “Me siento mucho más llena ahora. Mi vida es una experiencia más rica, igual me tomo cada cosa a la vez. Antes todos los días eran iguales, ahora cada día trae algo nuevo y emocionante.”
Por supuesto que es esta humildad lo que toca a todos sus fervorosos seguidores. Cuando Susan Boyle apareció por primera vez, parecía como si la vanidad hubiera colapsado. Como aquel viejo refrán – “Nunca juzgues un libro por su portada” – resonó por el mundo con intensidad viral, era como si el mundo estuviera a punto de presentar sus primeras disculpas no habladas por haber galardonado la belleza sobre todas las demás cosas; así de pronto se olvidaría temporalmente de su grotesca forma de juzgar. O quizás Susan Boyle era solo un ícono fugaz mostrado a través de un microscopio a nuestras más inconstantes presunciones. Como sea que la historia premie a Susan Boyle a largo plazo. Es hora de probar de nuevo que hay más que mostrar de esta mujer aparte de ser el símbolo del momento en el pensamiento mundial. Lo hará del mismo modo en que entró a nuestras conciencias por primera vez. Con la cruda combinación de fuerza y fragilidad, belleza y soledad que representa su canto.
Su segundo trabajo tiene un sabor temporal. ‘The Gift’ fue elaborado como el álbum navideño perfecto. Vio su regreso gracias a los estudios Rockstone a cargo de Steve Mac, el asiento de su trabajo ‘I Dreamed a Dream. “Steve es un súper seguidor” dice refiriéndose a su nueva faceta musical. “Esta vez no estaba tan inquieta o asustada como la primera vez porque sabía de lo que era capaz, y Steve siempre saca lo mejor de las personas con quien trabaja.” Piensa en esto por un instante “Estaba un poco nerviosa, así que fue bueno haber vuelto a un lugar donde me sentía cómoda.”
Grabar un álbum de navidad fue otro de los sueños que se tacharon de su lista. “Pienso que (la navidad) se ha vuelto muy comercial a través de los años. Esta es una manera de expresar mi fé, que es la columna vertebral de mi existencia. La navidad es algo que debería tratarse de la unión de la gente. Antes de que mis hermanos y hermanas se fueran de casa, recuerdo que la navidad era una época muy movida en Blackburn. Giraba en torno a la misa de medianoche. Nos poníamos nuestros mejores vestidos para ir a nuestra iglesia de La Señora de Lourdes y los regalos venían después. No había mucho dinero en ese entonces. Mamá y Papá trabajaban muy duro ¡pero éramos muchos! Así que la navidad nunca se trató de cosas materiales.” Irónicamente la familia Boyle creció en Yule Terrace.
‘The Gift’ abre con una infartante interpretación de Perfect Day de Lou Reed. “Recuerdo la canción original y lo conmovedora que era. Ha habido versiones absolutamente fantásticas y desde ahí he querido hacerle justicia a esa bella melodía. Para un cantante esta canción es un regalo y además ha habido muchos días perfectos desde que entré a Britain’s Got Talent que era una canción realmente apropiada para cantar.”
Otro de los atractivos de este álbum para Susan son sus esplendorosas interpretaciones del tradicional himno ‘Away in a Manger’ (“Es el primer villancico que aprendí a cantar.”), y la elección menos obvia, un cover de Crowded House ‘Don’t Dream It’s Over’. “En esta última, en realidad fueron sus letras las que me tocaron. He estado viviendo mi sueño y no quiero que se acabe. He tenido el mejor año de mi vida y quiero que continúe.”
Debido a que Susan Boyle tuvo un giro tan radical en su vida, se sintió en la necesidad de extender la mano de la buena suerte en su nuevo álbum. “Siento como si se me hubiera dado el regalo más grande en éste último año y quería pasarle eso a alguien más.” Comenzó una búsqueda mundial en Youtube, en la cual cantantes desconocidos fueron motivados a enviar videos de sí mismos cantando. Es la competencia más popular nunca antes vista, y en su pico más alto vio una nueva subida cada seis minutos. Un poco de esa magia de Susan llega lejos.
La ganadora, Amber Stassi, fue escogida entre miles de subidas. Una madre soltera de 33 años de edad, con tres hijos y paramédica de Brewerton, Upstate New York, fue la elegida por Susan. “Amber ha estado luchando por sacar a su familia adelante,” dice Susan, “Quería darle la oportunidad para que la gente viera de lo que era capaz. Mi equipo y yo vimos todos y cada uno de los videos y la voz de Amber me tocó. Tiene una voz preciosa y me encanta su calidez. Es una voz preciosa y ella es adorable.
De alguna manera, la historia de Boyle es la misma que la de cualquier mujer con voz en cualquier coro del Reino Unido. En su ciudad natal, Blackburn, fue adiestrada para cantar en iglesias y grupos corales. Una joven mujer con problemas de aprendizaje, Estar oculta tras un colectivo de cantantes le ofrecía comodidad, así que de una manera crucial, su historia es sólo suya. La corista con menos probabilidades del océano de voces se salió de la línea y asomó su cabeza para hacerse notar. Para Susan Boyle, aunque nunca se hubiera dignado a decir mucho de ella misma, este fue un acto de heroísmo personal, uno que nunca había contemplado antes.
Esta es todavía la historia de Susan Boyle. La audacia de soñar algo diferente de lo mucho que la vida te ha dado. La oportunidad de escapar. El rol fundamental de la música como conducto para ir a otros lugares, a veces alojado en los recreos externos de tu imaginación y hacer que ese lugar florezca. Sí, esta es la historia de Susan Boyle, y es por eso que sigue conectando gente insospechada a través del mundo.
“Solía decir que me encontraba afuera de mi vida mirando hacia adentro,” decía, “y ahora me siento que estoy adentro, viviéndola en realidad.”



